lunes, 27 de agosto de 2012

Juegos Olímpicos 2012


Gran Bretaña al rescate de Europa, del orgullo de su historia y su proyección en la escena de un mundo global. Impresionante ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 que Pau Gasol, el gigante en el desfile de todas las delegaciones, con el mástil de la bandera de España, nunca olvidará. Doble emoción además para Pau Gasol que sabe mejor que nadir, como destacó Hechos de Hoy, la profunda ilusión que tenía Rafael Nadal por estar al frente de España en unos Juegos Olímpicos muy esperados.
Una gran sorpresa
Londres 2012 dio el pistolezo de salida con la ceremonia inaugural de sus Juegos, una sorpresa para los sentidos del director de cine Danny Boyle en la que la tradición de la campiña, el recuerdo de la Revolución Industrial y el legado musical y cinematográfico ingleses fueron los motores centrales del espectáculo sensorial que maravilló al público del Estadio Olímpico y a los 4.000 millones de telespectadores de todo el mundo.
Danny Boyle desveló así el secreto que había pedido que guardaran los miles de espectadores que acudieron al último ensayo general, en el que con el hastag#savethesurprise solicitaba que los miles de flashes y grabaciones no se volcaran en las redes sociales e internet con el fin de mantener la magia de un acto inaugural rebosante de mensajes y en el que, con la música (Mike Olfield, la Orquesta sinfónica de Londres, losBeatlesRolling The Queen) y los efectos de luz creó la simbiosis perfecta con una grada entregada.

Con un presupuesto de 27 millones de libras (34 millones de euros), el director de Trainspotting Slumdog Millionaire no buscó la perfección autómata de Beijing, pero los 10.000 voluntarios que llenaron el verde prado del escenario se movieron con una sincronía milimétrica en el desmontaje de un decorado que pronto se convirtió en una factoría industrial que forjó sobre el cielo londinense los cinco aros olímpicos.

La ceremonia arrancó en un guiño al año de los Juegos. Luego la obra sensorial de Boyle siguió con las vacas (3), ovejas (70), caballos (12), gallinas (10), perros, cabras (2) y patos que ya llevaban mucho tiempo en el prado delEstadio Olímpico, donde un grupo de futbolistas con calzón largo disputaban un improvisado partido en el país cuna del balompié.

También hubo un homenaje a la creación de la Sanidad Pública británica (NHS) después de la Segunda Guerra Mundial, con el desfile de cientos de enfermeras que trataban de espantar a los demonios que acechan a los niños enfermos hasta que varias decenas de Mary Popins descendieron desde el cielo para alejarlos definitivamente.

Ésta no fue la única referencia filmográfica, pues sendos dobles del espía más famoso del mundo, James Bond, y de la Reina de Inglaterra descendieron en paracaídas desde un helicóptero antes de la llegada al palco de la soberana británica y el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge.

Los 80.000 espectadores del Olímpico disfrutaron de las sorprendentes apariciones del actor Kenneth Branagh recitando a William Shakespeare, el músico Mike Olfield interpretando Tubular Bells, la autora de Harry PotterJK Rowling, con 400 millones de libros vendidos, leyendo el inicio de Peter Pan oRowan Atkinson, Mr. Bean, en una simulación deCarros de fuego.

Una campana de 23 toneladas, con el lema a fuego No Temas. La isla está llena de sonidos, una cita deWilliam Shakespeare y fabricada por la misma fundición que la del Big Ben, que impulsó el último ganador del Tour, Bradley Wiggins, había marcado el inicio de la ceremonia una hora y media antes de que los atletas de las 204 delegaciones desfilaran por el Estadio Olímpico, esperando que Londres prenda el pebetero de los Juegos de la seguridad, de los estadios ultramodernos y la promesa de grandes marcas.
La gran emoción de la Reina
Un Pau Gasol radiante fue el abanderado de una animosa delegación española, compuesta por algo más de 150 de los 282 deportistas en Londres, en la ceremonia de inauguración de los Juegos de la XXX Olimpiada, celebrada en el Estadio Olímpico y en la que desfilaron con la uniformidad de la marca rusa de Bosco Sports.

Gasol encabezó al equipo español, que salió en el puesto 172 de las 204 delegaciones (10.600 deportistas en total), con pantalón azul, chaqueta roja y un sombrero de color beis, una estampa que emuló la del Príncipe de Asturias en Barcelona´92, junto a los más animados, el capitán de la selección de balonmano, José Javier Hombrados o el waterpolista Iván Pérez, que disputará sus últimos Juegos, entre otros.

Las chicas llevaban una chaqueta amarilla y una falda de vuelo rojo, una uniformidad que ya estrenó en la inauguración de la Casa de España en Londres la ReinaDoña Sofía, que se levantó de sus asiento para saludar a los deportistas españoles junto al Embajador de España en Reino Unido, Federico Trillo. Una noche impresionante y única que dejará una huella profunda en la historia de los Juegos Olímpicos.
 

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